Hoy teníamos “mono” de algo más abrupto, más montañoso por así decir y con estas nos acercamos hasta uno de los valles de la Sierra de Gredos, caminamos por el tramo final de rio Aravalle y visitamos la villa del Barco de Ávila. Un paseo cómodo, sencillo y con el encanto que ofrecen el Tormes y sus arroyos en invierno.

Puente Viejo sobre el Tormes en el Barco de Ávila
El rio Tormes en el Barco de Ávila

El río Aravalle nace en las cercanías del Puerto de Tornavacas; sus fuentes se dan la espalda con las del conocido Jerte. Discurre hacia el norte en un breve camino en el que forma un hermoso valle que separa las sierras del Barco y Béjar hasta unirse al Tormes en el Barco de Ávila. Hoy visitamos su tramo final asombrándonos de su caudal y su fuerza.

Comenzamos a caminar en el pueblo de La Carrera junto a su enorme fuente de bola. La helada aún mantiene blanca la hierba y sólidos los charcos; algunos paisanos recogen troncos de los leñeros para prender la lumbre reconfortante en su hogar.

La Carrera, Ávila, Castilla y León
El valle amanece con la helada

El suelo está firme. Su humedad se ha helado y nos permite caminar sobre el barro. Entre robles, pinos, prados y pomares vamos descendiendo hacia el rio. En el camino nos cruzamos con los arroyos de Galicía y Garganta del Endrinal que descienden veloces y espumosos dándonos cuenta de cómo debe de llegar el rio Aravalle

Lo encontramos en Canaleja y nos deja sorprendidos por la violencia del discurrir de sus aguas blancas entre rocas de granito. Junto al rio por el canal de un molino sigue bajando agua aunque ya no se entretiene entre las piedras molineras que yacen entre escombros.

Garganta de Solana
Los ríos bajan desbocados. Parece que dejamos atrás la sequía…

Cruzamos Canaleja y tras probar el agua de su bonita fuente, por una pista asfaltada, caminamos junto a un rio que apenas podemos ver pero cuyo rumor no dejamos de escuchar. De vez en cuando vacas o caballos nos miran indiferentes mientras pacen; más concentrados en el asunto de la hierba.

Llegamos enseguida hasta Retuerta; allí descendemos hasta la sombría fuente de Hoyarranca y cruzamos su puente. Desde la otra orilla podemos observar un hermoso meandro lleno de espumas en el lugar que ocupó una presa desmontada hace unos años y que permite al rio y a la vida que contiene fluir con libertad.

Retuerta. Puente sobre el arroyo Garganta de la Solana
El viejo puente de la N-110. Retuerta

Más adelante nos encontramos con el arroyo Garganta de Solana: el principal afluente del Aravalle. Hoy, bajo el sólido y viejo puente de la N-110, baja también desbocado. Observamos su confluencia en las cercanías de Retuerta en un paraje de pinos y restos mineros.

Por la colada del Barco de Ávila a Béjar - Umbrías
A veces… ¡hay que mojarse!, vamos como en la vida misma.

Las localidades nos muestran un caserío nuevo y moderno junto a las antiguas viviendas tradicionales que suelen proteger su flanco Oeste de la humedad con tejas adosadas. Un caserío cuidado pero que parece vacío. Solamente alguna chimenea delata a sus habitantes mientras que una buena parte parecen ser residencias de verano.

Valle del Aravalle. Ávila
Valle del Aravalle, al fondo la sierra de Béjar.

El sol se mantiene y la mañana avanza. Nos damos cuenta cuando tomamos la colada que se dirige al Barco junto al rio. Ahora los hielos se han derretido y el barro es grueso y pegajoso. Todos los arroyos que encontramos bajan rebosantes y los grandes charcos en la ruta son frecuentes.

Hay que mojarse, pero aun así el paseo es delicioso. Ahora el sol nos da en la espalda y disfrutamos de la ancha vía pecuaria y su hermoso paisaje. En ocasiones las sierras más altas se dejan observar muy al fondo mostrándonos el manto blanco que alimenta estos ríos.

Río Aravalle a su paso por La Carrera, Ávila
El Aravalle se toma un reposo en el área de ocio de La Carrera

Dejamos la ancha colada pastoril y cruzamos el Aravalle por la zona de ocio de La Carrera. Aquí, retenido suavemente en un vado con piedras pasaderas, el rio parece un espejo hasta que de nuevo se alborota para llegar al Tormes, ya cercano.

Barco de Ávila, puente de Las Aceñas
Puente de las Aceñas sobre el río Aravalle

En el Barco de Ávila hubo parada y fonda. Disfrutamos de un estupendo almuerzo que más bien aconsejaba una siesta aunque, ante la imposibilidad, optamos por alargar nuestro paseo y acercarnos hasta el cercano y tosco puente de las Aceñas para ver como el Aravalle se entregaba al gran Tormes.

Aún hubo tiempo de pasear la villa castellana, ver sus monumentos, sus entresijos y hacer alguna compra hasta que el sol dejó paso al frío… y emprendimos regreso.

Aquí os dejo la primera parte del paseo (wikiloc)

 

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4 thoughts on “El Aravalle recoge al Garganta de Solana y juntos discurren hacia el Tormes

  1. Hola
    Los restos «mineros» son el destrozo realizado en La Retuerta para la construcción de La Presa, que menos mal, fue desmontada hace unos años.
    La ruta que te recomienda Santiago, es preciosa.

  2. Lastima que no continuarais el recorrido por Umbrías, Casas del Abad, Gil García y Puerto Castilla hasta el Puerto de Tornavacas y volvieseis por Santiago de Aravalle y Solana de Ávila. Os habéis perdido una ruta preciosa.

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