Valcorba (y II): Víboras, Tutankamón y otras historias
En la entrada anterior: Valcorba, un valle sin arroyo (I) Había remontado el vallejo de Valcorba desde Santibañez hasta el áspero campo de piedras. Al subir las últimas cuestas un fuerte viento, como de mar, me daba en la cara. Bueno, eso es lo que me parecía. Al cambiar de rumbo para ir regresando los...