Las nieves del Atlas

El Atlas es una gran cordillera africana, esto es de sobra conocido. Alturas superiores a cuatro mil metros atrapan las borrascas que descargan en sus crestas abundantes nieves. Éstas acabarán licuándose y escurriendo por sus laderas formando ríos escasos que crearán vida en tierras más bajas casi siempre a costa de la suya propia.

Aunque se trata de un sistema montañoso complejo, dividido en varias subcordilleras, en general, las nieves que desaguan hacia el norte de la cordillera generan ríos poco caudalosos pero que llegan hasta el mar con algunas aguas en sus cauces. No sucede lo mismo con las nieves que lo hacen hacia el  sur y sureste del Atlas.

 

Durius Aquae: Las gentes del Atlas
Las gentes del Atlas

Las tierras del sur son más inhóspitas si cabe, ─casi estériles─. Al acabar las estribaciones de la cordillera ya estamos en el Sahara. ¿Cómo son entonces estos ríos que se dirigen hacia ergs infinitos?

El río Ziz

Para ilustrar la entrada nos vamos a asomar al río Ziz, en Marruecos. Nace a unos 3000 m de altitud y su curso se desarrolla a lo largo de unos 300 km. Se trata de un río intermitente, no solamente en lo que se refiere a su caudal sino porque se entierra durante muchos kilómetros en los que su agua desaparece bajo la tierra y así llega tan lejos. A pesar de ello  nos obsequia, en su curso medio, con una de las vegas más bellas e impresionantes del sureste marroquí. Su final es trágico y anodino; su rastro desaparece totalmente tragado por las arenas del desierto, ya en territorio argelino.

 

Durius Aquae: El río Ziz
El río Ziz

Cómo cualquier río de características endorreicas ofrece su cauce seco como elemento para el desplazamiento humano a manera de cañada, al menos antes, cuando no había carreteras. También nos sorprende con violentas inundaciones estacionales muy dañinas por lo poco frecuentes, ofreciéndonos a la vez, la estampa de enormes y efímeras lagunas en plena hamada.

 

Durius Aquae: Cuenca del Ziz
Cuenca del Ziz (toca y amplía)
Fogaras

Sorprende, sin embargo,  la vida que se encuentra en esta región de Marruecos teniendo en cuenta el desolador aspecto que exhibe; poblaciones, huertas, ganado, además de la consolidada industria turística que salpica de hoteles con piscina las puertas del desierto. Para que toda esta vida haya perdurado el hombre ha tenido que ingeniárselas para buscar ese agua que siente que corre en abundancia bajo sus pies sin verla.

 

Durius Aquae: Esquema de fogara
Esquema de una Fogara

 

El pueblo bereber (amazighes) precisamente siempre ha sido maestro en este asunto: controlar con precisión y eficiencia la escasa agua disponible. Y es aquí donde entran en juego las fogaras, como se conocen en Marruecos los qanats o qnats de oriente medio. Estos elementos casi desconocidos en nuestra cultura por innecesarios (por el momento) son utilizados desde hace más de 3000 años en la antigua Persia. Consisten básicamente en entramados de galerías y pozos consecutivos a lo largo de un cauce oculto o manantial en los que por diferentes métodos, principalmente gravitatorios, hacen aflorar el agua a la superficie generando oasis llenos de vida donde abundan huertas y ganado que se acogen a la sombra de palmerales.

 

Durius Aquae: huertas en Merzouga
Huertas en Merzouga
….

No sé,… después de algunos viajes por Marruecos todo esto me emociona, me trae recuerdos cálidos y estimulantes. Sí, es momento de preparar un té con menta. No tengo pastas de miel, ¡no importa! lo acompañaré de un polvorón e iré buscando algunas fotos…

Saboreando el dulce té repaso informaciones sobre la provincia de Errachidia y otras áreas aledañas de esta desolada cuenca.

Busco leyendas, historias sugerentes de miles de noches, sobre legionarios y tuaregs… Sin embargo, lo que encuentro es que el desierto avanza, las aguas van bajando más de nivel si cabe y se abandonan oasis; secos y cubiertos de arena. La gente busca las ciudades y el turismo se dispara. El gobierno construye presas y canaliza aguas. El frágil ecosistema se resiente. ¡Vaya!… todo esto nos resulta familiar, también por aquí. 

Durius Aquae: Zona de fogaras próximas al erg Chebbi
Zona de fogaras próximas al erg Chebbi
El qanat de Fuentelapeña

Antes comentaba que las fogaras o qanats eran elementos casi desconocidos para nosotros pero resulta que los árabes vivieron por aquí hace mil años y parece que no solo nos dejaron acequias y norias en lo relativo al agua. Aquí os remito a un par de páginas donde podréis encontrar información de que estas infraestructuras no son del todo extrañas, y bien cerca, con las mismas aguas de nuestro querido Duero: Qnat en Fuentelapeña, y algunas fotos

 

Durius Aquae: Ruta por el Sahara con los amigos de "Pedales sin Fronteras", ¡saludos compañeros!
Magnífica ruta por el Sahara con los amigos de “Pedales sin Fronteras”, ¡saludos compañeros!

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