Llevamos varias jornadas recorriendo relajadamente la Campiña Segoviana; primero fue desde Martín Muñoz de las Posadas y ahora en dos ocasiones desde Nieva. En días fríos de otoño nos hemos colado entre los amplios valles del Voltoya y del Moros. Por supuesto hemos visitado sus pueblos, sus bosques y cañadas observando que el terreno por el que rodábamos era diferente; los lechos de los ríos rocosos; en las construcciones abundaba la pizarra alternándose con cantos y la roca aparece somera bajo delgadas capas de sedimento. Es como si bajo nuestras ruedas hubiera un pequeño macizo enterrado. Y la mejor muestra un botón: el Botón de Balisa; un enorme bolo de granito que, según nos cuentan unos paisanos, impide que el diablo pueda salir desde el agujero donde lo tienen bien guardado.

Balisa - Segovia
El «misterioso» Botón de Balisa. No sabemos si bajo esta roca estará el demonio pero lo cierto es sobre ella nace una parra

Entre la comarca nos llama la atención un cerro que emerge dejándonos ver la naturaleza verdadera del suelo de este paisaje. En su perfil observamos los restos de una ermita románica dedicada a San Isidro. Se trata del cerro Cuesta Grande (986) y hacia allá nos dirigimos. Subimos la suave ladera empedrada y visitamos la ermita. La pobre parece irrecuperable, hasta un aviso nos advierte del riesgo de derrumbamiento. Junto a su ábside podemos observar algunas sepulturas antropomorfas excavadas en la misma pizarra, pero estas son de hace cuatro días, a lo más visigodas.

Añe, Segovia
El río Moros en las cercanías de Añe

En el cerro hay más: se trata del yacimiento arqueológico de Domingo García y nos acercamos a leer sus carteles explicativos. Y vaya, ¡qué interesante! Resulta que entre los abrigos rocosos de pizarra y esquisto hay algunos grabados que presumiblemente fueron realizados allá por el Paleolítico Superior, ¡15.000 años quizás!

Domingo García - Segovia
La ermita de San Isidro sobre el cerro Cuesta Grande

Nos lamentamos del estado del yacimiento, por un lado el vandalismo de los grafiteros por otro el poco cuidado de las autoridades al adquirir carteles que resistan la intemperie… El yacimiento tiene figuras esculpidas de dos fases; unas son de una época indeterminada y nos muestran escenas de caballos y caballeros, animales, figuras en general que podrían ser medievales; otras son más antiguas tienen un aspecto similar a las de Siega Verde y son verdaderamente prehistóricas, aunque en los carteles se indica su situación sobre los planos de pizarra no todas son fáciles de observar. Nos acercamos a ver el gran caballo repiqueteado, vete a saber con que, ¿con alguna piedra más dura que la pizarra?¿algún buril lítico? Y… ¿para qué?

Yacimiento de Domingo García - Segovia
Cabeza del gran caballo repiqueteado en el santuario paleolítico

No podemos por menos que preguntarnos cómo serían estas tierras hace 15000 años. No había cultivos, ni pueblos, ni senderos. El clima comenzaba a suavizar pero era frío; solamente podría haber praderas y bosques, quizás de tundra. Los animales salvajes campaban libremente por el territorio: bisontes, ciervos, jabalíes, corzos, caballos y quizás algún reno rezagado. También depredadores, como lobos, osos, rinocerontes lanudos, leones…

Yacimiento arqueológico de Domingo García - Segovia
Una de las fachadas donde abunda el arte parietal en Domingo García

En en medio de todo ello cuadrillas de humanos, ya recorrían este territorio pertrechados de pieles, calzados vete a saber como, y bien armados con sus arcos, lanzas y azagayas, para poder llegar hasta aquí a realizar sus ofrendas en este monte isla que podría ser un santuario controlado por algún clan chamánico al que habría que pagar algún peaje. Harían sus ritos mágicos al calor de alguna hoguera y después seguirían camino en busca del alimento para el día siguiente; buscando refugio, muy atentos a los depredadores y confiando en la magia.

Paisaje cerca de Ochando - Segovia
Paisajes de la Campiña Segoviana

Dejamos el hermoso lugar y subimos hasta la Cuesta Grande entre escobas, encinas y varias canteras. Allí de nuevo ojeamos el horizonte tan hermoso y parecido al que pudieron ver aquellos antepasados, seguramente con Guadarrama bien nevado. Reflexionamos unos momentos sobre la vida regalada y nos preguntamos que quedará de todo esto dentro de otros 15000 años más.

La respuesta no es muy halagüeña así que dejamos las preguntas y metafísica. Nos dejamos caer cuesta abajo entre las rocas que afloran por el camino desnudo. Y ¡vaya!, cae el Sol y hace frío. Este frío que sentimos es quizá lo único que nos haga sentir algo parecido a lo que ellos sintieron también en días así.

Miguel Ibáñez - Segovia - Castilla y León
Charca en Miguel Ibáñez, junto al arroyo del Tormejón

Aquí os dejo el track de dos rutas por la zona y la una página oficial del yacimiento.

Wikiloc | Ruta Fuente Pozogrande y Pino Morgas desde Iglesia San Esteban

Wikiloc | Ruta Desde Nieva hasta Añe, Entre Moros y Voltoya

Domingo Garcia | Yacimientos arqueológicos CYL

Santa María la Real de Nieva - Segovia
Capitel del Monasterio de Santa María la Real de Nieva. Otros tiempos y otras cazas…
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