Hoy he conocido la parte baja de otro río del Duero, se trata del Corneja. Nace en la Sierra de la Serrota y discurre durante 41 km en dirección Este-Oeste entre Ávila y Salamanca, descendiendo 750 m hasta que se entrega al río Tormes.

Durius Aquae: Ruta desde Puente del Congosto hasta Villar de Corneja
Ruta en Wikiloc desde Puente del Congosto hasta Villar de Corneja

En una mañana muy fría y recuperándome aún de cierta lesión no era un día para grandes retos si bien las ganas de retomar el campo y la bicicleta me dieron el impulso suficiente para realizar esta ruta tan hermosa como interesante.

Puente del Congosto

Mientras me ajusto el equipo y la montura ruedo por las calles de esta sorprendente localidad; su iglesia, su castillo y sus puentes hoy se resignan a ser actores secundarios ante el espectáculo salvaje que ofrece el Tormes brincando de espuma entre bolos de granito.

Durius Aquae: El Berueco
Dehesas del Campo Charro, al fondo el Tormes y más allá El Berrueco

Tomo un camino ceñido al río hacia el sur. En un momento dado las nubes de abren ligeramente y me muestran las sierras de Gredos con las nieves que hacen que el Tormes llegue tan dispuesto y bravo. Cuando me acerco a la Isla del Colmenar, trato de acercarme hasta la desembocadura del Corneja pero no puedo: alambradas, maleza, arenales y también la falta de confianza me hacen desistir. De nuevo levanto la vista y ante mi aparece la mole de El Berrueco, toda una brutal referencia en el ancho valle.

Navamorales

Ante la dificultad para seguir por el río torno hacia Navamorales. Los caminos están perfectos para rodar, sus arenas firmes y sin barro a pesar de las recientes lluvias y solamente las placas de granito te hacen ir atento. Sus laterales están conformados con interminables vallados megalíticos que combinan enormes lajas clavadas con otras menores y otras más pequeñas de relleno. Me pregunto ¿cómo y cuándo se colocaron?

Durius Aquae: Navamorales
Navamorales, Fuente de Abajo

Encuentro Navamorales vacío, una sensación que se acrecienta por lo disperso de su caserío. Visito algunos de sus caños y lavaderos. En la coqueta Fuente de Abajo un organizado ejército gatuno me acosa, ¿habrán acabado ya con todos los ratones?

Tras recorrer el pueblo tomo dirección de nuevo al río Corneja. Lo encuentro en el Molino de los Muertos y quedo impresionado por su energía y belleza. Baja ancho y veloz, sus aguas están muy limpias y a pesar de la violenta corriente se distinguen bien los fondos arenosos.

Berrocales, puentes y molinos

Trato de seguir junto al río pero no es posible. Encuentro algunas sendas salteadas de tormos y así puedo seguir en dirección Este, subiendo y bajando pequeñas y solitarias lomas hasta que por fin llego al punto donde aparece indicada la ruta del Puente de la Fonseca. El paisaje sigue siendo delicioso pero no fácil para la bicicleta, aun así consigo llegar hasta el puente y algo más allá, caminando, hasta El Hocino.

Durius Aqaue: Puente de la fonseca sobre el Corneja
Puente de La Fonseca, ¡le vendría bien un buen apaño!

Cuando llego al Hocino curioseo el lugar. Resulta que aquí el río desaparece por completo, bucea feliz entre berrocales y un pequeño tramo más adelante surge de nuevo —como si renaciera—. Mirándolo desde cierta distancia observo un gran derrubio de enormes peñas que ocupan el cauce. Probablemente algún Polifemo ciego las arrojó desde arriba hasta cegar también el cauce.

Vuelvo hacia el bello puente envuelto en historias: ¿quizás romano?¿quizás lo cruzo el Emperador?¿o la misma Santa Teresa? Todo pudo ser pero lo que es seguro es que en sus inmediaciones albergó otro importante complejo molinero en su lado derecho. Allí siguen los restos. Molinos y berrocales, el musgo lo iguala todo y solamente la formas reconocibles de viejas muelas, sillarejos y algún dintel que aún se mantiene horizontal nos dan cuenta de su naturaleza.

Durius Aqaue: El Hocino
El Hocino. Las peñas cubren el cauce y el río Corneja pasa por debajo

Cruzo el puente y tomo la ribera izquierda. No resulta fácil de ciclar pero tampoco imposible. El espectáculo es impresionante. Aparecen las ruinas del molino de La Fonseca y mas tarde una playa de cuarzo, finalmente el barrio molinero del Camarón en el término de La Horcajada. Aquí encontramos un azud que proveía de agua a un conjunto de molinos alineados cuyas paredes de mampuesto aún se mantienen en pie mientras que sus tejados se han derrumbado sobre oxidados utillajes molineros de hierro forjado que aún pueden identificarse.

Y Villar de Corneja

El río discurre con variados cambios de temperamento; a veces se encañona entre bolos saltando veloz y a veces se remansa, forma islotes y playas y sus riberas se llenan de arboledas y bardales que obligan a llevar las gafas bien puestas. Así hasta que llego a la ingeniosa Pasadera de Villar de Corneja.

Durius Aquae: La Pasadera de Villar de Corneja
La robusta Pasadera de Villar de Corneja, auténtica arquitectura vernácula

Rápidamente cae la tarde cuando visito Villar de Corneja, el pueblo que se movió hace doscientos años a un altozano por respeto al río. Parece desierto aunque en su Ayuntamiento ondean orgullosas sus cinco banderas. Junto a Santa Marina un crucero indica el año 1644. Parece que la iglesia ya se colocó alta desde un principio.

Mientras observo los recuerdos desplegados en un parque-museo un potente SUV se detiene a mi altura. Desde dentro un par de chicas jóvenes me preguntan si hay algún bar para tomar un café. Las miro sorprendido sin saber indicarles a cuantos kilómetros podrán encontrar un bar abierto.

Durius Aquae: Cerramonte, Villar de Corneja
Encinas en Cerramonte: Villar de Corneja

Para mi es tiempo de regresar, los pocos grados que había han desaparecido y la luz escasea. Me ha ido bien físicamente y no hay que tentar más la suerte así que, tras rodar sobre las bellotas crujientes por un oscuro encinar, tomo la carretera para regresar hasta el estruendoso Tormes en la villa de Puente del Congosto.

 

NOTA: Justo un par de días después de hacer la ruta leo en redes sociales que el Puente de la Fonseca ha sufrido un derrumbe parcial y desconozco si es posible cruzarlo en la actualidad ¡ojalá que no caiga en el olvido!. 

 

Durius Aquae: Verraco de Puente del Congosto
Verraco de Puente del Congosto

 

 

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3 thoughts on “El bajo Corneja: molinos y berrocales

  1. Gracias por estas historias tan bonitas. A ver si estas navidades hago hueco y se puede recorrer al menos algún tramo de lo q nos cuentas, q me ha gustado . Gracias Durius

  2. Muchísimas gracias por tus indicaciones, es una ruta que estoy preparando para esta primavera, quiero ir desde San Martín del Pimpollar hasta Plasencia. Una de las obciones que tenía era ir por Villar de Corneja, viendo lo que has puesto decidido pasaré por ahi

    1. Pues disfrutarás de lo lindo con ese paseo. Solamente asegurate de que es posible cruzar por el Puente de la Fonseca … si no por la Pasadera de Villar. ¡Buena Ruta!

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