Hoy hicimos un alto en uno de los lugares más extraordinarios del valle del Duero: Osma y su Burgo. Su emplazamiento geográfico y su historia han estimulado nuestra curiosidad y nuestras ganas de pasear. Aunque aún estamos en verano, el día ha amanecido gris y ventoso. El sol se esconde, lo cual supone una gran ventaja para recorrer las pedrizas, áridas y secas, que nos esperan por delante.

La ciudad de Osma, Soria
Puente romano e Iglesia de Santa Cristina en Osma

Primero nos encaminamos entre huertecillos; sobre sus vallados asoman membrilleros, manzanos y olorosas higueras y llegamos después a las calles de Osma. Comenzamos visitando la iglesia de Santa Cristina. Allí, sobre el altar, se encuentran los restos del cuerpo de la santa niña, que nos muestra alguno de sus delicados huesecillos bajo la piel seca.

Osma, picota del Palomar - Soria
Picota del Palomar

Dejamos la ciudad para subir al cerro del Castro. Tras pasar junto a la picota del Palomar, encaramos las laderas. Pronto nos encontramos sobre la superficie del cerro y nos dedicamos a curiosear las ruinas de Uxama. Allí, un pequeño grupo de arqueólogos trabaja cuidadosamente en una cata.

Burgo de Osma-Ciudad de Osma, vista panorámica
La atalaya y la catedral

Nos acercamos después hasta la atalaya califal, subiendo hasta su terraza. Desde allí, la vista del paisaje sobrecoge. El cielo se muestra inquietante y el viento juega con nosotros. Agarrados con firmeza al parapeto, podemos observar un amplio tramo del valle del Duero con la silueta del castillo de Gormaz en el horizonte. Justo delante se dibujan las hoces del Ucero con su castillo, y a nuestra izquierda, la villa de El Burgo.

Dejamos la atalaya para seguir por senderos inciertos hacia el puente de la Güera. Allí cruzamos el río Ucero, que se luce en el azud que retenía el agua para el antiguo molino. A continuación comenzamos a trepar de nuevo, ahora hacia los Montes de Santa Gadea.

Río Ucero, Osma, Soria, Castilla y León
El río Ucero camino del Duero

Caminamos sobre piedra suelta y un delicioso aroma a lavanda y tomillo que el viento levanta al soplar. Cruzamos la Cañada Real Soriana Occidental y avistamos el castillo sobre un peñasco imposible que surge entre los ríos Ucero y Abión, los cuales se unen justo a sus pies.

Ahora, desde la fortaleza, vemos la atalaya a lo lejos. Es la viva escenografía de un enfrentamiento entre cristianos y musulmanes que parece no cesar; simplemente se mueve de lugar. De la frontera del Duero pasará a la del Estrecho, donde parece haber comenzado la “re-reconquista”.

Corrales en Burgo de Osma
Restos ganaderos en los montes de Osma

Seguimos la excursión, ahora por la deliciosa ribera izquierda del Ucero. El viento azuza con más fuerza, quizás encañonado entre las hoces del propio río Abión en su llegada al Ucero.

Burgo de Osma, Soria
La imponente torre barroca de la Catedral del Burgo de Osma

Terminamos nuestro paseo en la catedral, que nos protege del vendaval y da paso a otra excursión: esta vez entre los oscuros recovecos que perpiaños y formeros generan, formando un asombroso laberinto artístico y espiritual.

Al final, cayeron estos 9 kilómetros que os dejo en el track de Wikiloc. ¡Hasta la próxima ruta!

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