Hoy hemos viajado hasta Vadocondes y desde allí, ya en bicicleta, remontado el Duero hasta Langa por su ribera derecha para regresar por la izquierda. Hemos encontrado un río escalonado por presas y azudes. Un río que alterna anchas y remansadas láminas sobre las presas, con estrechas y animadas corrientes al caer.

Vadocondes, Burgos
Mañana animada en Vadocondes

El día parece que promete. Hoy los cielos serán monótonos, de azul intenso sobre tierras pardas en las que el verdor, de momento, lo ponen los abundantes montes. Los caminos están secos y firmes; hoy seguramente lleguemos con las bicicletas limpias o, al menos, secas.

Recorremos el sorprendente pueblo que se asienta sobre un picón junto al río. Nos llama la atención su enorme rollo jurisdiccional en una animada plaza de la iglesia. Pero nosotros, que buscamos el campo y río, cruzamos el puente y seguimos los caminos hacia Zuzones.

Línea Valladolid Ariza
El viejo ferrocarril del Duero va desapareciendo

Avanzamos entre la vieja línea de Ariza y el canal de Aranda. A nuestra izquierda las laderas del valle nos muestran bosquetes espesos de pinos, enebros y carrascas entre roquedos de caliza que a veces llegan hasta la orilla del río. La vieja línea de ferrocarril está cada vez  más desdibujada. Algunos raíles han sido desmantelados y sus viejas traviesas de roble creosotado poco a poco se disuelven entre balasto amusgado.

Al llegar frente a La Vid nos apartamos del río remontando el valle. Desde lo alto la panorámica es magnífica; podemos contemplar el estrecho valle del Duero con la atalaya de Langa despuntando en la lejanía. Bajamos la cuesta y llegamos a la localidad de Zuzones (la postrera en la lista alfabética de toda España). Junto al río, una fuente nos muestra su manadero que a grandes borbotones es capaz de crear un caudaloso arroyo que tras sólo quince metros se derrama en el río en un hermoso paraje.

Zuzones
Manantial junto al Duero en Zuzones

Pronto llegamos a Langa de Duero y no podemos resistirnos a subir hasta la Torre del Cubo que se erige sobre un cantíl festoneado con chimeneas de hada anaranjadas. Al igual que Vadocondes el lugar tiene su encanto y podemos disfrutar de muchos elementos de arquitectura tradicional que aún perduran. Observamos su monumental iglesia de San Miguel desde el ayuntamiento. ¡Qué curioso! parece que está al revés, ¡o no! Sobre lo que parece su ábside orientado a levante descansa su espadaña y al pie tiene el crucero e imaginamos que el altar, justo hacia occidente. Una curiosa historia de remodelaciones que alguien nos podría explicar.

Langa de Duero, Soria
Langa de Duero, paisajes cidianos

Nos dirigimos hasta su remozado puente medieval. Las obras han dejado el entorno sin bosque en las riberas pero el puente alomado es verdaderamente bello. Nos acercamos hasta la ermita de la Virgen de Paúl donde paramos a almorzar y… sestear. Después visitamos un molino junto al arroyo  Valdanzo que encontramos parado en el tiempo mientras las aguas siguen atravesando su cárcavo.

Altos de moral y con el día tan agradable decidimos tomar un camino que remonta hacia la izquierda durante tres kilómetros para visitar la ermita rupestre de la Virgen del Monte. Aunque no estamos acostumbrados a subidas tan largas llegamos sin problemas. Eso sí,  animados por un buen número de podadores que trabajan algunas de las viñas más altas de la Ribera de Duero, a mil metros de altitud —nada menos—.

Tomamos el camino hacia la ermita y este desaparece convirtiéndose en una profunda escalera que desciende hasta la cabecera de un estrecho y escondido valle donde encontramos la cueva.

Cueva de la Virgen del Valle
Dicen del lugar de la Afrenta de Corpes

Podemos acceder a la ermita y también encontramos la fuente. Se cuenta que estamos en un lugar de leyenda: El robledal de Corpes del Cantar de Mío Cid. Entre la arboleda podemos imaginar como se aleja el séquito de los cobardes canallas que al quedarse a solas con sus mujeres las golpearon con las cinchas de sus caballerías hasta hacerlas sangrar y dejarlas por muertas. Una leyenda que desgraciadamente suena a historia, más actual que milenaria.

Desde el lugar baja una estrecha senda a veces revirada y siempre entre bosque que hace del descenso un momento sublime de bicicleta. Tensos e incorporados, presionando suavemente los frenos para graduar la velocidad y con la vista puesta en ramas y suelo en el que aparecen con frecuencia profundas cárcavas descendemos al valle.

La Vid , azud
Azud sobre el Duero

Al llegar al río el estrés se convierte en sosegado relajo que nos lleva hasta el azud de La Vid. Aquí el paisaje fluvial es imponente y podemos observar como algunos pescadores lanzan sus cañas tratando, quizás, de capturar algún barbo despistado.

Enseguida llegamos a la Vid, pasamos junto al monasterio y llegamos al viejo puente casi jubilado del intenso tráfico de la vieja N-122 y que también ha sido remozado presentando un aspecto claro y pulcro a tono con el conjunto monacal.

Guma, Burgos
Y el valle del Duero desde Guma

Ya la tarde va cayendo y nos acercamos a nuestro punto de partida tomando partes de la Senda del Duero (GR14) por la que llegamos a Guma. Allí nos asomamos al mirador de la iglesia de San Norberto y aparece un bonito azud a dos niveles por el que rebosa agua abundante. Aquí toman sus aguas los canales de Guma por la izquierda y de Aranda por la derecha que escoltarán al río hasta más allá de Aranda de Duero regando miles de hectáreas con nuevas infraestructuras que, afortunadamente, parece que van mejorando la gestión del agua.

Sendero del Duero
Impresionante jornada de bicicleta

El sol comienza a caer y nosotros llegamos de nuevo a Vadocondes, la tarde es tan agradable que aún recorremos algunos lugares más de un pueblo lleno de detalles como su querubín de purpurina sobre una fuente, el carro contra incendios o un gran pozo frente a la escultura del ”Cura”. Un pueblo que aún mantiene su preciosa escuela rural en activo: algo raro y esperanzador, casi heroico.

La verdad: no hay forma de aburrirse con tanto por ver. Y  AQUÍ EL TRACK

El macho murió, y ahí se quedó la albarda…
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